La sesión de reiki

En qué consiste. Recomendaciones

El reiki se basa en la transmisión de la energía universal sanadora (llamada chi, ki o prana en diferentes tradiciones) a través de las manos. Las personas que la reciben suelen tumbarse cómodamente en una camilla porque su efecto inmediato es la relajación y porque en todo momento se busca la mayor comodidad. Es un momento para sosegarnos y experimentar sensaciones muy diversas, desde el simple cosquilleo hasta la ingravidez corporal.
   Los practicantes de reiki no siempre imponen sus manos en el cuerpo del paciente. Su efecto es similar a cierta distancia e incluso algunos practicantes optan preferentemente por esta opción porque manifiestan que el efecto energético se incrementa.
   El reiki no es un masaje. La persona que acude a una sesión no tendrá que desvestirse. Se está operando en el nivel energético, donde la ropa es indiferente. Todo lo más, puede recomendarse que los pacientes se quiten los relojes y demás elementos metálicos.
   Finalmente, es recomendable acudir con una sensación de confianza. Si el reiki se distingue por algo es porque no tiene efectos secundarios. Confiar, permitir, relajarse… Ésas son las recomendaciones. Disfrutar de un placentero momento en el que sentiremos relajación profunda o el cosquilleo de la energía moviéndose por el cuerpo.

Si desea cualquier cita o más información puede llamar al teléfono: 954 53 69 61.

Imparten: Francisco Rodríguez o Ana Benacer.
Precio de las sesiones: 30 €
Bono de cinco sesiones: 125 €

la terapia reiki